¿Cómo prevenir la hipocalcemia (vaca caída) antes del parto?
El síndrome de la «vaca caída» o hipocalcemia clínica es uno de los mayores cuellos de botella en los tambos de Argentina. Intervenir de forma reactiva genera pérdidas irreversibles en la producción y fertilidad. La solución radica en la prevención nutricional durante el período de transición.
Al momento del parto, el inicio de la síntesis de calostro impone un drenaje masivo de calcio en la vaca. Si el animal no moviliza rápidamente sus reservas óseas hacia el torrente sanguíneo, los niveles de calcio colapsan. Esto se traduce en debilidad muscular severa, parálisis ruminal y la consecuente incapacidad para mantenerse en pie.
El desafío en los forrajes locales
En muchas cuencas lecheras, la base forrajera (como pasturas consociadas o alfalfas) presenta altos niveles de potasio. Este catión alcaliniza el medio interno de la vaca preparto, bloqueando la capacidad de la glándula paratiroidea para detectar la falta de calcio y movilizarlo a tiempo.
La estrategia DCAD
El estándar global para evitar este trastorno es formular una dieta con Diferencia Catión-Aniónica (DCAD) negativa durante los 21 días previos al parto. Esto induce una leve acidosis metabólica que activa los mecanismos hormonales, asegurando que el calcio esté disponible exactamente cuando la vaca lo necesita.
Implementación práctica en el mixer
Lograr una dieta aniónica perfecta requiere precisión, especialmente por la variabilidad de nuestros forrajes. La inclusión de Anion Plus en la ración de preparto simplifica este proceso. Proporciona los aniones necesarios para corregir la dieta de forma segura y altamente palatable, evitando la caída en el consumo de materia seca. El resultado es un rodeo que transita hacia la lactancia con vitalidad, sin retenciones de placenta y con picos de producción sostenidos.

