¿Cómo manejar el periparto para evitar enfermedades metabólicas?
El periparto (desde tres semanas antes hasta tres semanas después del parto) concentra más del 70% de las patologías en los rodeos lecheros. Las decisiones de manejo y nutrición en esta breve ventana definen el nivel productivo y la tasa de preñez de toda la lactancia.
El desencadenante principal de las enfermedades metabólicas es el balance energético negativo. A medida que se acerca el parto, el consumo voluntario de materia seca disminuye drásticamente, mientras que los requerimientos de nutrientes se disparan para sostener la producción de leche. Esta brecha obliga al animal a movilizar masivamente sus reservas de grasa corporal.
El riesgo del hígado graso y la cetosis
Cuando la movilización de grasas supera la capacidad del hígado para procesarlas, los lípidos se acumulan en el tejido hepático (hígado graso) o se oxidan parcialmente generando cuerpos cetónicos. La cetosis deprime aún más el apetito, creando un círculo vicioso que debilita el sistema inmunológico del animal y compromete su viabilidad.
El efecto dominó en el rodeo
Las enfermedades metabólicas rara vez actúan solas. Una vaca que transita una cetosis subclínica tiene altas probabilidades de sufrir retención de placenta, metritis o un desplazamiento de abomaso. Evitar este efecto cascada requiere sostener el consumo y asistir al hígado durante los picos de estrés metabólico.
Soporte nutricional avanzado
Lograr una transición sin sobresaltos requiere más que un simple ajuste de forrajes. La incorporación de Top Fresh aporta soluciones de alto impacto diseñadas específicamente para el período de transición. Su fórmula asiste la función hepática, optimiza el metabolismo de las grasas y fomenta un rápido incremento en el consumo de alimento sólido tras el parto. Esto minimiza el estrés metabólico, previene la cetosis y asegura que el animal exprese su máximo potencial lechero de forma sostenida.

